El gerente de Empresas Públicas de Medellín –EPM–, Jorge Londoño de la Cuesta, informó este lunes en la tarde que las filtraciones que presenta la presa en Hidroituango han disminuido desde las horas de la mañana, lo que emite signos positivos para seguir avanzando en la superación de la emergencia que presenta el proyecto.

Las disminuciones se han dado en dos sectores que presentan caudales de 18 litros por segundo y de 10 a 11 litros por segundo, respectivamente.

Frente a esta situación, se están adelantando las siguientes acciones:

Uno: se llevan camiones con material fino que hace las veces de impermeabilizante, el cual se arroja al frente de la presa, de manera que este caiga de la presa al agua y, una vez allí, ayude a hacer taponamientos para contener las filtraciones. Esta tarea se ha venido realizando desde el instante mismo en que se iniciaron, y se continuarán hasta que se logre controlar el fenómeno.

Dos: Al tiempo, se están haciendo perforaciones de la cota 385, 25 metros por debajo de la cota 410. Al interior de estas, detalló el gerente De la Cuesta, se arroja un material llamado Bentonita, que tiene capacidad de expandirse y ayudar al taponamiento. En total se están haciendo 30 perforaciones.

Tres: También, dijo el gerente de EPM, se está arrojando material fino delante de la presa, en la parte central del lleno prioritario y en la parte trasera, aguas abajo, buscando fortalecer la presa con mayor enrocado para proteger más el sector que presenta filtraciones.

“Esto tiene un monitoreo las 24 horas; visualmente, los ingenieros revisan en todo momento las filtraciones, pero cada hora se recoge ese caudal para determinar la magnitud, si viene o no viene aumentando”, indicó el funcionario.

Señaló que los análisis han arrojado dos hechos positivos: el primero es que si bien era previsible que tanto las filtraciones como el embalse fueran subiendo de nivel con la misma rata, en correlación, como ocurrió durante los últimos dos días, en las últimas seis horas de este lunes las filtraciones bajaron su rata de aumento con relación el embalse y, a pesar de que este sube, ya se desprendió de las filtraciones, cuyo nivel es menor que el del embalse.

El segundo elemento positivo o favorable, aseguró el gerente De la Cuesta, es que las filtraciones no están arrastrando material fino, lo que indica que no se está erosionando la presa: “El agua sale transparente, es un agua filtrada”, que no arrastra material que pueda poner en compromiso al estabilidad de la presa.

De la Cuesta insistió, sin embargo, que la situación exige, aún, un monitoreo permanente, pues es un factor de riesgo importante, como los demás que presenta el proyecto. Y en caso de que alguno de ellos se salga de lo normal, el PMU (Puesto de Mando Unificado) estará presto a avisar, oportunamente aguas abajo, si hay que cambiar el nivel de alerta para las comunidades.

El proyecto está todavía en nivel de riesgo alto, pero se monitorean los tres grandes factores de riesgo de manera constante”, advirtió el gerente.

Fuente: http://bit.ly/2JiWuwi

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