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Menor aceptó cargos por asesinato de su compañera de clases en Caucasia

Un juez de responsabilidad penal para adolescentes impuso medida de internamiento preventiva contra un joven de 17 años, quien aceptó haberviolado y asesinado a Estefany Olivera Sabrieta, de la misma edad, en un hechorepudiado por la comunidad en Caucasia. La menor fue hallada desnuda, con golpes en brazos, piernas y cabeza.

El alcalde de Caucasia, Óscar Aníbal Suárez explicó que el adolescente era compañero de clases de la víctima, quienhabría rechazado sus pretensiones amorosas. Para evitar que fuera agredido por los habitantes, el sindicado tuvo que salir del Bajo Cauca y trasladado a Medellín.

"Era un muchacho cercano a la niña, parece que el hombre se enfermó por ella, fue un tema pasional porque la niña no aceptaba sus pretensiones amorosas. Fue capturado en el municipio. Supuestamente era su mejor amigo", explicó el mandatario.

Llamó la atención que pese al despliegue de las autoridades para dar con su paradero, el victimario se quedó en el municipio. "Debe tener un problema porque estaba muy tranquilo", agregó.

El adolescente aceptó los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento imputados por la Fiscalía. Su aprehensión se registró en la vereda La Paraguay de la misma localidad.

Estefany Olivera  era estudiante de grado décimo del colegio Liceo de Caucasia.Su cuerpo fue hallado debajo de su cama, en la casa donde vivía con su tía.

Una nota encontrada en la escena del crimen y la información suministrada por fuentes humanas, fueron clave para los investigadores judiciales. Las autoridades analizan la posibilidad de entregar la recompensa de 30 millones de pesos, gracias a la colaboración de vecinos, testigos y personas cercanas. 

Con este  caso, Caucasia supera los 123 homicidios este año lo que significa un incremento del 200 por ciento. Es la zona que concentra la mayor cantidad de muertes violentas en el Bajo Cauca antioqueño.

Fuente: http://bit.ly/2K4s7L7

Consternación en Caucasia por asesinato de niña de 16 años

Los habitantes de Caucasia, Antioquia, están consternados tras conocer el homicidio de Stefanny Olivera Zabrita, una adolescente de 16 años, quien fue encontrada sin vida en su propia vivienda. De acuerdo con la información del Departamento de Policía de Antioquia el hecho se presentó en el barrio Santa Elena, de este municipio del Bajo Cauca, el martes 6 de noviembre.

El informe de las autoridades indica que la menor de edad tenía varios hematomas en su cuerpo, lo que lleva a pensar que fue asesinada por varios golpes contundentes. 

Según versiones de algunos habitantes del municipio y fuentes de la Alcaldía de Caucasia, la niña fue encontrada por su tía, con quien vivía, cuando llegó del trabajo, a eso de las 7 p. m.

El cuerpo de la menor de edad estaba debajo de una cama y presentaba signos de violencia sexual. En este momento está en Montería (Córdoba), donde Medicina Legal realiza la autopsia.

Fuentes de la Alcaldía confirmaron que la menor de edad era estudiante del grado décimo en el Liceo de Caucasia y que también estudiaba una carrera técnica en Sistemas.

Ella era muy respetuosa, delicada, femenina, cumplía con su labores académicas, participaba en el grupo de reciclaje de la institución, las compañeras dicen que no tenía novio

El docente Doddy Cifuentes Mena, quien le dio clases a la joven, explicó que ella y sus padres provenían de la vereda El Pando, de Caucasia, y que la niña  vivía con su tía hace cinco años, en el barrio Santa Elena.

"Ella era muy respetuosa, delicada, femenina, cumplía con su labores académicas, participaba en el grupo de reciclaje de la institución, las compañeras dicen que no tenía novio", indicó el profesor, quien añadió que Olivera era una adolescente con muchas ganas de salir adelante. 

En la mañana de este miércoles se realizará un consejo de seguridad extraordinario para tomar medidas sobre este crimen. Por el momento, la alcaldía ofrece una recompensa de 10 millones de pesos a quien suministre información que permita la captura de los responsables de este hecho que tiene conmocionada a la población.

Fuente: http://bit.ly/2ASjct5

Duros golpes de Fiscalía y Fuerzas Armadas contra los Caparrapos y el Clan del Golfo en Antioquia y sur de Córdoba

En tres acciones judiciales apoyadas por la Policía y el Ejército Nacional fueron capturadas 20 personas, e incautaron 315 kilos de cocaína y abundante armamento de guerra.

Bajo la coordinación de la Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación, miembros de la Policía y el Ejército Nacional asestaron duros golpes contra el ala financiera y militar de Los Caparrapos y el Clan del Golfo en el occidente y Bajo Cauca antioqueño, como también en el sur del departamento de Córdoba.

Según la Fiscalía, la primera acción judicial se ejecutó en el municipio de Rionegro, Antioquia, donde la Sijín de la policía y el CTI capturaron a 15 presuntos integrantes de la banda El Laberinto, que depende del llamado Clan del Golfo.

El reporte indica que, nueve de las capturas se efectuaron con orden judicial y los procesados deberán responder por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio agravado y utilización de menores para la comisión de conductas delictivas relacionadas con el tráfico de estupefacientes.

Otros operativos

En el segundo operativo, efectuado en los municipios de La ApartadaCórdoba, y CaucasiaAntioquia, fueroncapturadas cuatro personas presuntos integrantes de las bandas criminales Clan del Golfo y Los Caparrapos, a quienes le fueron incautados dos fusiles, dos pistolas, tres granadas de fragmentación, 565 cartuchos para armamento de corto y largo alcance.

El armamento incautado iba a ser utilizado por las bandas criminales en el conflicto que sostienen por el control territorial del Bajo Cauca antioqueño

Finalmente, en el municipio de Santafé de Antioquia, fue inmovilizado un camión que transportaba 315 kilos de clorhidrato de cocaína de propiedad del Clan del Golfo.

El cargamento al parecer iba a ser sacado del país por la región costera de Urabá.

Abatidos cinco integrantes del Clan del Golfo en El Bagre

En la vereda El Real, del municipio de El Bagre, fueron abatidos cinco miembros de la estructura criminal del 'Clan del Golfo'. Tropas de la Séptima División del Ejército Nacional llegaron hasta el sitio gracias a información proporcionada por inteligencia militar sobre la presencia de un grupo que intentaba esconderse de la ofensiva de los uniformados.

En medio del enfrentamiento, los sujetos abrieron fuego contra las tropas, pero la operación permitió que fueran dados de baja cinco de ellos. Al momento de la ejecución, un grupo de delincuentes huyó del lugar abandonado a sus compañeros según la Séptima División del Ejército.

Los individuos hacían parte de la estructura Francisco Morelo Peñate, cuyos integrantes son responsables de hechos de extorsión, homicidios, explotación minera y la quema de vehículos que realizan trabajos entre los municipios de Caucasia, Zaragoza y Remedios.

El general Alberto Sepúlveda, comandante de la Séptima División, manifestó que "este era un grupo de aproximadamente nueve delincuentes dedicados a la extorsión, de los cuales cinco murieron en el enfrentamiento con nuestros hombres. Afortunadamente ninguno de los uniformados resultó afectado".

En el operativo fueron incautados tres fusiles, dos armas cortas, equipos de comunicación, material de guerra y documentación de redes logísticas.

Las tropas continúan en el lugar de los hechos para dar con el paradero de los hombres que huyeron del sitio.

Fuente: http://bit.ly/2CtV6pN

Cayó alias 'El Indio', uno de los hombres más buscados del Clan del Golfo

Según informaron las autoridades, este hombre se escondía en la vereda El Doce del municipio de Tarazá, donde fue detenido junto a otros dos miembros de esta estructura ilegal y un menor, quienes hacían parte del círculo más cercano.

Alias 'El Indio' es uno de los hombres más buscados del Clan del Golfo y por él se ofrecían hasta 120 millones de pesos como recompensa, pues sería el responsable de homicidios selectivos, minería ilegal, extorsiones y narcotráfico en todo el corredor desde Yarumal, en el norte del departamento, hasta Caucasia en el Bajo Cauca.

El general Alberto Sepúlveda, comandante de la Séptima División del Ejército, destacó esta captura como el golpe más importante contra el Clan del Golfo en lo que va del segundo semestre del año.

El alto oficial explicó que este hombre "se estaba desempeñando como cabecilla de esta estructura del Clan del Golfo y el daño que le venían haciendo estos delincuentes a los municipios de Cáceres, Tarazá y Caucasia es impresionante".

En el operativo las autoridades incautaron cuatro armas de fuego, abundante munición, equipos de comunicaciones y documentación del Clan del Golfo, que ya está en poder de los expertos de la inteligencia militar.

Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía de Caucasia y deberán responder por los delitos de concierto para delinquir, tráfico de drogas, minería ilegal y porte de armas de fuego.

En la zona se adelanta la ofensiva operacional denominada Aquiles, que se despliega desde la semana pasada luego de la visita del presidente Iván Duque, para atacar los fenómenos de criminalidad en el Bajo Cauca antioqueño. 

Las autoridades aclararon que el menor fue dejado en poder de las autoridadescompetentes para el restablecimiento de sus derechos.

Fuente: http://bit.ly/2NzTjS7

Duque convocó consejo de seguridad en Caucasia por crisis de orden público

El presidente Iván Duque tenía en su agenda de este jueves ir a Cartagena para participar en el Congreso Internacional de Transporte de Carga. Sin embargo, canceló ese viaje y convocó a un consejo extraordinario de seguridad en Caucasia, Bajo Cauca Antioqueño, luego de que el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, le enviara el martes pasado una carta pidiéndole ayuda por la situación de orden público.

El objetivo del consejo de seguridad es tomar medidas ante los problemas de seguridad en la subregión de Antioquia, donde, según el gobernador, hay un aumento de homicidios este año del 210 %. Se trata de una región donde coinciden el Clan del Golfo y Los Caparrapos, el ELN y las disidencias de las Farc, dedicados a la minería ilegal, el cultivo de hoja de coca, la extorsión y la venta de alucinógenos.

En el consejo de seguridad, además, se va a responder por la denuncia y las quejas con el programa de sustitución de cultivos ilícitos. Según el gobernador, el Gobierno Nacional inscribió a 12.000 familias al programa de sustitución y ahora les ha incumplido con el pago, lo que habría incrementado las amenazas por parte de los grupos delincuenciales.

Al consejo de seguridad asistirá el presidente, su ministro de Defensa, la cúpula militar, las autoridades departamentales y los alcaldes de la subregión. 

 

Homicidios en Bajo Cauca antioqueño subieron 200 por ciento

En una carta dirigida al presidente Iván Duque, el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, le pidió intervención de carácter urgente debido a la gravedad de la situación por la que está pasando el Bajo Cauca antioqueño, causada por la lucha de grupos ilegales como el 'clan de Golfo', los 'Caparrapos', el Eln y las disidencias de las Farc.

Según cifras compartidas por Pérez, la gravedad del asunto radica en que entre 2017 y 2018, los asesinatos aumentaron un 200 por ciento. El año pasado se presentaron 96 homicidios en esta región, mientras que hasta el 2 de octubre de este año, se registraron 298 muertes violentas.

En la misiva, el gobernador expone que la zona superó la capacidad del Estado para asumir el control de los territorios afectados por el crecimiento de cultivos ilícitos y de minería ilegal.

El funcionario le pidió al mandatario su accionar para mitigar la situación. "Los problemas criminales del Bajo Cauca necesitan intervención integral, pues además, las promesas del Gobierno Nacional de apoyar a los que erradiquen voluntariamente los cultivos ilícitos fueron un engaño y han creado un caos social que estimula con agresividad la ilegalidad", dicta la carta.

En el consejo de seguridad que tuvo lugar en la mañana de este martes 2 de octubre, el mandatario se refirió al hecho explicando que la situación de guerra que se presenta en el Bajo Cauca superó la capacidad de las fuerzas de seguridad nacional, por lo que considera que es un problema de carácter presidencial.

"El gobernador no puede crear más policía ni puede tomar decisiones que le corresponden a la Fiscalía General de la Nación, por eso pido intervención al Gobierno", manifestó el gobernador.

También aseguró que el próximo martes 9 de octubre serán convocados integrantes de Mineros S.A para identificar las zonas en las que operan maquinarias de extracción ilegal y comenzar a implementar acciones.

Fuente: http://bit.ly/2yfUfFv

Niño de 10 años falleció tras explosión de granada en Caucasia

Un lamentable caso se presentó en el municipio de Caucasia, en la región del Bajo Cauca antioqueño, en la noche de este miércoles. Un niño de 10 años murió como resultado de las graves heridas producidas por la explosión de una granada.

Las circunstancias en las que ocurrió el hecho no son claras. Información preliminar señala que el menor, identificado como Sebastián Andrés Moreno, transitaba en la noche del martes por un barrio residencial del municipio, en compañía de un hombre que le habría ofrecido una cometa. Allí, hombres sin identificar habrían arrojado el artefacto contra una vivienda.

Producto de esa detonación, habría explotado una pipeta de gas que estaba dentro de la residencia. El acompañante del niño, un hombre de 37 años, también resultó herido y así mismo una mujer de 36. Ambos permanecen en centros asistenciales y no hay certeza sobre su estado de salud.

El alcalde de Caucasia, Óscar Aníbal Suárez, confirmó que el menor fue sometido este miércoles a una intervención quirúrgica para amputarle ambas piernas, pero lamentablemente perdió la vida.

Abatido “el Cole” cabecilla del Clan del Golfo

En un violento enfrentamiento con comandos de la Policía, terminó la carrera delincuencial de uno de los presuntos cabecillas del Clan del Golfo más peligrosos de Antioquia: Neil Antonio Acosta Manga, alias “Cole”.

De acuerdo con la información preliminar, el tiroteo se presentó en la tarde de este lunes, cuando los uniformados que participan en la Operación Agamenón incursionaron en la vereda La Noque, del municipio de Santa Fe de Antioquia.

En una finca de la zona estaba “Cole”, junto a sus escoltas personales, quienes abrieron fuego para proteger su escape; sin embargo, no lo lograron. En el sitio murió Acosta Manga, en compañía de dos de sus guardaespaldas.

“Cole” era el actual cabecilla del frente Occidente del Clan del Golfo. Tenía bajo su mando a unos 600 hombres, que delinquen en 15 municipios de las regiones de Occidente y Norte, dedicados a la extorsión, el narcotráfico, la minería ilegal y el desplazamiento forzado.

Para las autoridades, es uno de los responsables de la actual crisis de orden público en el municipio de Ituango, debido a la disputa territorial con las disidencias del frente 36 de las Farc, situación que ha producido asesinatos selectivos y desplazamientos forzados desde el año pasado.

Por órdenes suyas, presuntamente, fueron aniquilados exguerrilleros en los municipios de Dabeiba, Peque e Ituango, algunos de ellos porque se negaron a ser reclutados por la banda.

De acuerdo con información policial, “Cole” era un paramilitar desmovilizado del bloque Élmer Cárdenas de las Auc (2006). Después ingresó al Clan del Golfo, a órdenes del máximo cabecilla, Dairo Úsuga (“Otoniel”), quien desde 2016 le impuso la jefatura del frente Occidente, en especial para el control de las finanzas derivadas de la minería ilegal de oro en Buriticá.

Este año, tras las capturas y muertes sucesivas de integrantes del estado mayor del Clan, Acosta Manga fue ascendido a la cúpula de la organización.

La Dirección de Fiscalías contra la Criminalidad Organizada le había expedido órdenes de captura por concierto para delinquir agravado, homicidio, extorsión, tráfico de drogas y desplazamiento forzado.

Fuente: http://bit.ly/2IyEApE

Capturado en Cáceres señalado de cometer seis homicidios

Un señalado sicario fue capturado por la policía en el municipio de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño. Según las autoridades, el sujeto es señalado de participar al menos seis homicidios en dicha localidad.

Contra el capturado de 22 años de edad existe una orden judicial para responder por el delito de homicidio agravado.

Fue dejado a disposición de la autoridad correspondiente.

Redada contra Clan del Golfo en Caucasia dejó siete capturados

En una redada contra Clan Golfo adelantada en el municipio de Caucasia fueron capturados siete presuntos delincuentes, entre ellos dos mujeres.

Por lo menos 450 millones de pesos mensuales obtenían en ganancias los supuestos miembros de la estructura delincuencial del Clan del Golfo capturados en las últimas horas en la vereda Campo Alegre y casco urbano de Caucasia, desde donde coordinaban acciones delictivas que perpetraban en los municipios del Bajo Cauca antioqueño y parte del departamento de Córdoba.

Entre los capturados está el cabecilla de la red, Edilberto Hernández alias ‘Mario’, quien, al parecer, ordenaba las extorsiones y quema de vehículos de las empresas Autopista del Nordeste y Explasur que adelantan las obras de la vía Zaragoza – Remedios, según confirmó el comandante de la Brigada 11 del Ejército, coronel Gabriel Marín.

“Se dedicaba a la extorsión y a la quema de vehículos. Alias ‘Mario’ era el comandante de una estructura armada autodenominada ‘Demoledor 2’ que delinquía entre los municipios de Nechí, Ayapel y Zaragoza. Es responsable de múltiples homicidios en esa zona, así como el desplazamiento de campesinos en Cáceres y Caucasia”, explicó.

Este cabecilla, junto a los otros seis delincuentes capturados, deberán responder por  los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas, concierto para delinquir agravado y terrorismo.

En el operativo se incautaron tres armas de fuego, munición y equipos de comunicaciones.

Fuente: http://bit.ly/2NW89n7

Extraditarán al 'Gran Capo de Caucasia' por sobornar a un agente federal

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia avaló la extradición de José Bayron Piedrahíta, considerado como 'el Gran Capo de Caucasia', investigado por supuestamente haber sobornado a un agente federal de los Estados Unidos en el año 2010.

Según las investigaciones, Piedrahíta contactó al agente para que su nombre fuera borrado de la lista de narcotraficantes del Cartel de Cali, quienes eran buscados por la justicia de los Estados Unidos.  

Bayron Piedrahíta es un empresario antioqueño que fue capturado por agentes del CTI de la Fiscalía en septiembre del año pasado, por un pedido de extradición de la Corte del Distrito Sur de la Florida (EE. UU.) por sobornar con ‘prepagos’, trago y dinero a un agente especial norteamericano que viajó a Colombia y por supuestos vínculos con carteles de la mafia criolla. 

El empresario, uno de los hombres más poderosos de Antioquia, le pagó al agente especial Chistopher V. Ciccione, integrante de la agencia Homeland Security Investigations (HSI), más de 17 mil dólares en efectivo y otros tres mil dólares para que pasara una noche con tres prostitutas en Bogotá. 

El agente de inteligencia, quien ahora es acusado de alterar bases de datos y mentir en declaraciones, estaba encargado de la operación “Piedra Angular en contra del Cartel de Cali” con la cual se buscaba la captura de 18 narcotraficantes,entre ellos Piedrahíta. 

En la investigación también estaría implicado Juan Carlos Velasco Cano, alias 'Cabezón', un exsocio del Cartel de Cali que tras salir de una cárcel norteamericana se convirtió en informante de la HSI.

El 3 de mayo de 2016, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro, incluyó a Piedrahíta en la Lista Clinton por delitos de lavado de activos. 

Pese a las investigaciones de la justicia norteamericana y colombiana, Piedrahíta siembre se ha declarado inocente de todos los cargos. 

Fue capturado el 29 de septiembre de 2017 en la hacienda la Contadora ubicada en el municipio de Caucásica departamento de Antioquia. 

En el Bajo Cauca hay que ser ciego, sordo y mudo

Este año han asesinado a ocho líderes sociales en el Bajo Cauca antioqueño: cuatro en Cáceres, dos en Caucasia y dos en Tarazá. Pero ellos no son los únicos muertos. Van 334 homicidios.

Entender las causas de la muerte allí es tan complejo como entender el contexto de una subregión que vive disputas entre grupos residuales de las AUC, brazos armados del ELN, el proceso de reinserción de las Farc y un proyecto para sustituir cultivos de coca voluntariamente.

Mientras, sus habitantes sufren no solo las consecuencias de esos problemas, sino también los coletazos de la emergencia en Hidroituango, y su economía (cuyo motor es la minería informal) cada vez se atranca más.

Una estela de guerra

Siete horas en bus de Medellín a Caucasia. En el camino se pasa de largo por Valdivia, Tarazá y Cáceres, donde está el 70 por ciento de la coca de Antioquia.

En las extensas zonas rurales que separan los cascos urbanos, dicen los que saben que se encuentran los grupos armados que desde hace más de veinte años se disputan o se comparten el control de una de las zonas más geoestratégicas para el tráfico de los negocios ilícitos en Colombia.

Grupos que están expulsando gente: las cifras de la Alcaldía de Medellín, a donde suelen huir los desplazados antioqueños, muestran la llegada de 3.336 desplazados del Bajo Cauca entre enero y junio de este año.

Tarazá es el municipio más expulsor con más de dos mil personas que arribaron a la ciudad, casi el mismo número de las que salieron del municipio, una cifra que venía bajando desde 2013, cuando tuvo 2.475 mil expulsados, según el Registro Único de Víctimas. En lo que va del año, el número de desplazados superó el de todo el 2017 en un 485 por ciento.

Pero a Medellín no llegan ni la mitad de los desplazados de Cáceres, que son 2.571 en lo que va del año; y de Caucasia han llegado a la capital 368 personas de las 591 que han huido del municipio.

Allí son más los que se quedan.

Un señor de 60 años, nativo de Caucasia, me dijo: “He visto peores tormentas en todos los años que he vivido acá”.

La última la vivió entre el 2008 y el 2012, pues luego de la extradición de Macaco y Cuco Vanoy, mandos importantes de las AUC en la subregión, se disputaron el control las Águilas Negras, aliados con los Caparrapos, y Los Rastrojos.

En 2010 hubo más de 40 ataques con granadas o petardos en lugares de comercio de Caucasia, según el Distrito de Policía Especial para el Bajo Cauca. Ese mismo año fue el de más homicidios en la historia del municipio: 128; y el de más desplazamientos en la subregión con nueve mil en los últimos diez años, según el Registro Único para las Víctimas (RUV).

Fue una guerra muy parecida a la que se vive ahora.

Luego, la región vivió una tensa tranquilidad desde 2012 cuando las Águilas Negras y Los Rastrojos llegaron a un acuerdo para unirse y convertirse en los frentes Julio César Vargas, Francisco Morelos Peñalta y el de Virgilio Peralta Arenas adscritos a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Se rompió cuando este último, más conocido como los Caparrapos -dicen que porque varios de sus miembros iniciales venían de Caparrapí, en Cundinamarca-, decidió declararse disidencia a finales del año pasado.

Tener la suerte de que la guerra no te toque

 

 

La nueva guerra empezó con alertas.

En la madrugada del 29 de diciembre del 2017 estalló un artefacto en Bora Bora, una de las discotecas más grandes de Caucasia, que dejó 39 heridos.

En enero, hombres armados llegaron a siete veredas de Cáceres para anunciar enfrentamientos y pedirle a los habitantes abandonar sus casas, por lo que se desplazaron 356 personas, el primer desplazamiento masivo de los cinco que se dieron ese mismo mes dejando 1.695 personas afectadas, según alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

¿Quiénes corren peligro?

En Caucasia, la respuesta del señor del mototaxi, de la señora que atiende en la cafetería, de líderes, fuentes oficiales y conocedores del municipio coinciden: “la persona de bien, vive bien”, “si no te metes con ellos, puedes estar tranquilo”.

Según fuentes de la Policía, los 94 homicidios registrados en Caucasia este año hasta el viernes 27 de julio, son fruto de la guerra entre el Clan y los Caparrapos, y por eso las víctimas eran, en su mayoría, vendedores de drogas, campaneros, extorsionistas, sicarios, paga diarios y colaboradores de esos dos grupos.

Pero el riesgo no solo es hacer parte de ellos.

La noche en la que asesinaron a Robert Jaraba, uno de los ocho líderes asesinados en el Bajo Cauca, un familiar le recomendó no salir de fiesta porque la ciudad estaba peligrosa. “Yo no le debo nada a nadie”, respondió.

Y no es la única historia. Dos líderes del municipio recordaron el homicidio de Juan Carlos Zabala en enero, un joven que nada tenía que ver con las bandas del barrio, pero al que le dispararon poco después de haber denunciado en la Policía una olla cerca de su casa.

“Si te matan a un ser querido, llóralo, entiérralo y no más”, explica una líder que recuerda que en alguna ocasión quiso convocar una marcha por la vida, pero rápidamente le llegaron rumores de que era mejor que no lo hiciera.

Rumores, eso es lo que llega y es suficiente para causar temor y coartar a las personas. Un enlace de la Mesa de Víctimas de Caucasia contó que su trabajo se ha apaciguado desde que empezaron los ataques a líderes sociales. No han querido moverse ni hacerse visibles pues, aunque no han recibido amenaza directa, el miedo está.

Además, sus dos hijas tuvieron que desplazarse a Medellín: una fue abordada por dos hombres en una moto que “se burlaron de ella por ser lesbiana” y le advirtieron que no la querían ver en la ciudad. La otra, luego de ver cómo un conocido suyo le disparó a un hombre, decidió irse por temor a que tomara represalias en su contra.

Otros enlaces de la Mesa de Víctimas que lideraban los temas de jóvenes y desaparición forzada salieron de Caucasia porque sentían miedo de realizar su trabajo allí, según esta fuente.

La muerte no solo llega por ser líder

En esa revuelta murieron Ana María Cortés, en Cáceres; y Robert Jaraba, en Caucasia. Son los dos asesinatos de líderes más recientes, en el mes y medio que va después de la segunda vuelta presidencial. Ella, líder política; él, líder sindical.

Ana María Cortés fue asesinada el 4 de julio a eso de las 7 de la noche a la entrada del pueblo, en una cafetería que visitaba diariamente. Robert Jaraba, cerca de la medianoche del 16 de julio, en Noche de Reinas, uno de los dos burdeles más conocidos de la ciudad.

Ambas muertes se enmarcan en la guerra que se anunció a finales del año pasado.

Que eran líderes es una realidad.

Cortés lo fue en la campaña de la Colombia Humana en Cáceres, coinciden las personas que acompañaron el nodo en el pueblo y Edith Navarro, encargada de la campaña en el Bajo Cauca.

Era más que una colaboradora: convocó, organizó y compartió la propuesta de Petro en el casco urbano, además de ser testigo electoral en las votaciones.

Sin embargo, ni ella ni su grupo de seis personas en la Colombia Humana recibieron amenazas en medio de la campaña; no hubo denuncias de constreñimiento y ni siquiera quienes se adentraron a las zonas montañosas, donde hay mayor presencia de ilegales, recibieron un mensaje negativo por esa actividad.

“No le conocimos un contexto muy profundo de ser líder social, a ella le gustaba más eso de la política” dijo un cercano suyo, que habló, como la mayoría de fuentes de esta historia, bajo la condición de proteger su identidad por miedo a la violencia.

Lo confirmaron dos personas más que viven en el pueblo hace más de diez años.

El personero Anderson Piedrahita corroboró que Ana María no hacía parte de ninguna asociación o junta de acción comunal. Pero con fechas imprecisas, se sabe que trabajó en la Personería de la alcaldía de Davinson Correa (2008-2011), para quien también hizo campaña en su momento.

Durante la emergencia de Hidroituango en mayo, tomó la vocería en el punto de encuentro dispuesto en Cáceres para los afectados exigiendo ayudas humanitarias.

La líder de la Colombia Humana, según cinco fuentes, había vuelto a su pueblo a principio de este año, pues en los últimos dos se había desplazado a Medellín por amenazas que no pudimos identificar.

Una fuente cercana a ella contó que desde entonces la Policía la perseguía y la abordaba en la cafetería que visitaba a diario en Cáceres. Piedrahita confirmó que Ana María hizo dos quejas por malos procedimientos policivos, pero que en ninguno expresó amenazas de la institución.

Uno de sus amigos más cercanos nos dijo que dos días antes de su muerte le comentó que había regresado al pueblo porque quería saludar a su familia, pero que sabía bien que no podía volver, y por eso pensaba dejar el municipio lo antes posible. No alcanzó.

Por su parte, Robert Jaraba también era reconocido como líder en Cerro Matoso, empresa para la que trabajó 16 años en Montelíbano, sur de Córdoba, donde se vive una guerra muy parecida a la del Bajo Cauca como contamos. Pero visitaba con frecuencia Caucasia, que queda a menos de una hora, pues allí nació y vive la mayoría de su familia.

Jaraba, quien era operador de máquinas en la Mina e hizo parte del Comité de Certificación del Sena que capacitó a unos 140 trabajadores de la empresa, fue uno de los fundadores del sindicato Sintramineros en 2012.

Como en el caso de Cortés, sus compañeros del sindicato y familiares niegan que su papel ahí fuera fruto de incomodidad para alguien.

“A él no le gustaba enfrentarse y pelear con los directivos, sino más bien encontrar soluciones prácticas para ambos”, dice uno de sus seres más queridos.

Aunque tenía una lucha por tierras, no era un líder de ese sector.

Desde diciembre del 2017 llevaba el proceso de reclamación de un predio llamado Las Delicias, en la vereda La Mojosa, Cáceres, que le despojó el exparamilitar ´Macaco’ a su padre Atilano en 1998.

Según la Unidad de Restitución de Tierras, no manifestó amenazas por esa actividad; de hecho, era el único entusiasmado de la familia porque creía que ya estaban cerca de recuperar su finca, aunque el proceso apenas está en estudio formal.

Sus más allegados también desmienten lo que se difundió en prensa sobre un ataque personal que recibió semanas antes de su muerte. El hecho fue en enero; dos hombres en moto le tiraron una piedra al ventanal de su casa en Montelíbano. Nunca pudieron identificar el porqué.

En los dos casos, las autoridades dicen por fuera de micrófonos que los asesinatos no se deben a su condición de líderes.

Información extraoficial de la Policía arroja que Cortés estaba siendo investigada por pertenecer al Clan del Golfo y tenía un hijo en la organización criminal. Efectivamente, a los trece días del homicidio, el Ejército capturó su hijo, Camilo Andrés Chaverra Cortés, presunto integrante del Clan del Golfo.

Esa versión responsabiliza la muerte de Cortés a los Caparrapos, grupo para el que supuestamente ella trabajó en el pasado, antes de abandonar el pueblo, hace más o menos dos años.

El Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, aseguró que tienen pruebas contundentes de que el autor del crimen sería alias “Jonás”, líder de los Caparrapos.

Según esta misma fuente, hay indicios de que la muerte de Robert tuvo que ver con su hermano Anuar, quien es el cuñado de alias Carlitos, un caparrapo de Caucasia que fue herido de bala el 14 de julio y murió el mismo día que el líder de Cerro Matoso.

La teoría que comparten algunos familiares es que al que querían matar era a su hermano y pudo ser un error porque los dos se parecían físicamente. Ninguno se imaginó que Robert pudiera morir de esa forma, “él siempre le huía a los problemas”.

Esta semana la Policía capturó al presunto asesino: alias Cristian, quien se desempeñaba como sicario de los Caparrapos en Caucasia, según las autoridades.

Pero el liderazgo vulnerado en el Bajo Cauca va más allá, y se concentra más que todo en las veredas, entre cultivos de coca y el asedio de Clan del Golfo y los Caparrapos.

Fuente: http://bit.ly/2NVhDia

Capturan ladrón en el Bagre perforando el muro de un banco

Luego de cuatro días de “trabajos constructivos” y justo cuando estaba por lograr su cometido, un ladrón de bancos fue capturado con el botín en sus manos en el municipio de El Bagre, Bajo Cauca antioqueño.

Según informó Policía Antioquia, el hombre de 45 años, llevaba cerca de cuatro días perforando la pared de un local aledaño a la sede del Banco Agrario del municipio. Pero cuando estaba listo para retirar el dinero, fue soprendido por los uniformados, quienes llegaron al lugar luego de que la ciudadanía reportara anomalías.

Una suma de más de 360 millones de pesos era el dinero que esta persona pretendía robar. Durante el operativo se le incautaron taladros y brocas, elementos que eran utilizados por el detenido para acceder a la caja fuerte. El capturado quedo a disposición de la autoridad competente.

Fuente: http://bit.ly/2NmRJ6S

Cárcel para enlace entre banda Pachelly y disidencias de Farc en Bajo Cauca

Tropas de la Séptima División del Ejército Nacional lograron en las últimas horas la captura de nueve presuntos guerrilleros pertenecientes al ELN y al grupo armado organizado residual GAO-r Frente 36 FARC, que delinquían en las regiones del Bajo Cauca y norte de Antioquia.

Los resultados se obtuvieron gracias a dos operaciones militares ejecutadas en simultánea contra estos grupos armados organizados, con el objetivo de debilitar sus estructuras logísticas y financieras, indicó la tropa.

El primer resultado se presentó en el sector conocido como Loma Grande, en límites entre los municipios de San Andrés de Cuerquia y Toledo, al norte del departamento.

Hasta ese lugar llegaron uniformados de la Cuarta Brigada quienes, guiados por información de Inteligencia Militar,  

ubicaron el sitio en donde se escondían seis individuos pertenecientes al grupo armado organizado residual GAO-r Frente 36, quienes horas atrás habían atacado a los militares.

Producto de esta acción ofensiva se logró la captura de estos bandidos, entre los que se encuentra alias “Caníbal”, quien sería el coordinador armado y de finanzas.

Se pudo establecer que en el pasado “Caníbal” había hecho parte del extinto Bloque Metro de las AUC, así como que había sido miembro del grupo delictivo organizado “Los Pachelly”.

A este sujeto y a los otros cinco les fueron incautados tres fusiles semiautomáticos de largo alcance, dos armas cortas, abundante munición de diferentes calibres, equipos de comunicaciones, explosivos, tres libras de pasta base de coca y documentación pertenecientes a ese grupo armado organizado.

Por otro lado, en la vereda Doradas Altas, corregimiento de Barro Blanco, municipio de Tarazá, Bajo Cauca antioqueño, unidades del Batallón de Operaciones Terrestres n. 24 en una operación conjunta con la Fuerza Aérea Colombiana e interagencial con la Fiscalía General de la Nación, lograron llegar hasta un escondite que tenían organizado los integrantes del frente de guerra Darío Ramírez Castro del GAO Eln.

En esta operación fue fundamental el factor sorpresa, ya que con el desembarco nocturno hecho en puntos estratégicos las tropas lograron reducir a los criminales, quienes al verse copados por los uniformados no pudieron reaccionar.

A estos individuos les fueron incautados dos fusiles M-16, una mira de precisión, una granada de mano, más de 800 cartuchos para fusil, así como material explosivo que serían empleados en acciones en contra de la Fuerza Pública.

Los capturados y el material incautado fueron dejados a disposición de las autoridades competentes para su respectivo proceso de judicialización.

En total, en lo corrido de 2018, las tropas de la Séptima División del Ejército Nacional han capturado a 1853 integrantes de diferentes grupos armados organizados en los departamentos de Córdoba, Chocó y Antioquia.

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