Niño de 10 años falleció tras explosión de granada en Caucasia

Un lamentable caso se presentó en el municipio de Caucasia, en la región del Bajo Cauca antioqueño, en la noche de este miércoles. Un niño de 10 años murió como resultado de las graves heridas producidas por la explosión de una granada.

Las circunstancias en las que ocurrió el hecho no son claras. Información preliminar señala que el menor, identificado como Sebastián Andrés Moreno, transitaba en la noche del martes por un barrio residencial del municipio, en compañía de un hombre que le habría ofrecido una cometa. Allí, hombres sin identificar habrían arrojado el artefacto contra una vivienda.

Producto de esa detonación, habría explotado una pipeta de gas que estaba dentro de la residencia. El acompañante del niño, un hombre de 37 años, también resultó herido y así mismo una mujer de 36. Ambos permanecen en centros asistenciales y no hay certeza sobre su estado de salud.

El alcalde de Caucasia, Óscar Aníbal Suárez, confirmó que el menor fue sometido este miércoles a una intervención quirúrgica para amputarle ambas piernas, pero lamentablemente perdió la vida.

Abatido “el Cole” cabecilla del Clan del Golfo

En un violento enfrentamiento con comandos de la Policía, terminó la carrera delincuencial de uno de los presuntos cabecillas del Clan del Golfo más peligrosos de Antioquia: Neil Antonio Acosta Manga, alias “Cole”.

De acuerdo con la información preliminar, el tiroteo se presentó en la tarde de este lunes, cuando los uniformados que participan en la Operación Agamenón incursionaron en la vereda La Noque, del municipio de Santa Fe de Antioquia.

En una finca de la zona estaba “Cole”, junto a sus escoltas personales, quienes abrieron fuego para proteger su escape; sin embargo, no lo lograron. En el sitio murió Acosta Manga, en compañía de dos de sus guardaespaldas.

“Cole” era el actual cabecilla del frente Occidente del Clan del Golfo. Tenía bajo su mando a unos 600 hombres, que delinquen en 15 municipios de las regiones de Occidente y Norte, dedicados a la extorsión, el narcotráfico, la minería ilegal y el desplazamiento forzado.

Para las autoridades, es uno de los responsables de la actual crisis de orden público en el municipio de Ituango, debido a la disputa territorial con las disidencias del frente 36 de las Farc, situación que ha producido asesinatos selectivos y desplazamientos forzados desde el año pasado.

Por órdenes suyas, presuntamente, fueron aniquilados exguerrilleros en los municipios de Dabeiba, Peque e Ituango, algunos de ellos porque se negaron a ser reclutados por la banda.

De acuerdo con información policial, “Cole” era un paramilitar desmovilizado del bloque Élmer Cárdenas de las Auc (2006). Después ingresó al Clan del Golfo, a órdenes del máximo cabecilla, Dairo Úsuga (“Otoniel”), quien desde 2016 le impuso la jefatura del frente Occidente, en especial para el control de las finanzas derivadas de la minería ilegal de oro en Buriticá.

Este año, tras las capturas y muertes sucesivas de integrantes del estado mayor del Clan, Acosta Manga fue ascendido a la cúpula de la organización.

La Dirección de Fiscalías contra la Criminalidad Organizada le había expedido órdenes de captura por concierto para delinquir agravado, homicidio, extorsión, tráfico de drogas y desplazamiento forzado.

Fuente: http://bit.ly/2IyEApE

Capturado en Cáceres señalado de cometer seis homicidios

Un señalado sicario fue capturado por la policía en el municipio de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño. Según las autoridades, el sujeto es señalado de participar al menos seis homicidios en dicha localidad.

Contra el capturado de 22 años de edad existe una orden judicial para responder por el delito de homicidio agravado.

Fue dejado a disposición de la autoridad correspondiente.

A comienzos de 2019 entregan 83 kms de Zaragoza-Caucasia

Autopista del Nordeste es la segunda concesión de las Autopistas de la Prosperidad, que reporta mayor avance en Antioquia, hoy del 32%, y la séptima de las 30 concesiones que se desarrollan en el país.

El proyecto tiene un avance general del 32%, en un tramo de 145 kilómetros entre los municipios antioqueños de Remedios, Zaragoza, Caucasia, y al finalizar empalmará con las obras de la autopista Magdalena 2, en el centro del país, y Ruta al mar hacia la Costa Caribe.

"Por las unidades en que se divide el proyecto, la DOS, que va de Zaragoza a Caucasia, vamos en un 80% de avance. La variante Caucasia, que son 5 kilómetros nuevos para evitar el tráfico en el casco urbano, vamos en un 58% y la unidad funcional 1, que es el tramo Remedios-Zaragoza, de 58 kilómetros nuevos de vías, vamos en un 10%", explicó Juan Manuel Mariño, gerente de la Concesión Nordeste.

Esta obra empezará a entregar tramos desde comienzos del año 2019 cuando estarán listos los 83 kilómetros de vía mejorados entre Zaragoza y Caucasia, en el bajo cauca antioqueño.

La ejecución de estas obras tiene el respaldo financiero de 7 bancos, 4 del extranjero y 3 colombianos, que han hecho 18 desembolsos que suman a la fecha 695 mil millones de pesos, de un costo total del proyecto de 1,3 billones de pesos.

Fuente: http://bit.ly/2DHaP7h

Ejército rescató a 17 contratistas de EPM secuestrados en Zaragoza

La Séptima División del Ejército Nacional informó la madrugada de este martes sobre el rescate de 17 contratistas de EPM, quienes al parecer estaban secuestrados por el Clan del Golfo desde el pasado sábado en jurisdicción del municipio de Zaragoza.

Fuentes militares detallaron que durante la operación se logró la captura de dos presuntos integrantes de la organización criminal, uno de los cuales resultó herido en un intercambio de disparos. Además, informaron, las tropas encontraron cerca de la zona un depósito de armas con varios fusiles.

El Ejército anunció que ampliará la información a lo largo del día pues hasta la fecha se desconocía de la retención de los contratistas en el Bajo Cauca antioqueño.

Fumigar con drones en Bajo Cauca

La compleja situación de orden público que se registra en el Bajo Cauca antioqueño asociada al problema de los cultivos ilícitos tuvo un nuevo capítulo apenas este jueves.

Ese día, seis soldados profesionales cayeron en un campo minado en zona rural de Tarazá mientras llevaban a cabo actividades de erradicación de cultivos de coca. Uno de los uniformados perdió una de sus piernas.

Entre el 2015 y el 2017, los narcocultivos en Antioquia aumentaron un 477 por ciento. Hoy son 13.681 las hectáreas cuyo producto se disputan redes criminales que se financian del narcotráfico, como el Eln, el ‘clan del Golfo’, las disidencias de los frentes 18 y 36 de las Farc y la banda de ‘los Caparrapos’. 

Antioquia ocupa el quinto lugar en la cantidad de hectáreas cultivadas con hoja de coca, pero lo que más preocupa es el crecimiento exponencial de los sembrados ilegales en solo dos años. Se tuvo acceso a un informe en el que se advierte que la resiembra en el departamento llegó al 40 por ciento.

Ya tenemos ofertas para fumigar con precisión. Inmediatamente el dron vaya fumigando, manda la información sobre la labor realizadaVarios factores han incidido en el desmesurado incremento de los cultivos ilegales en puntos como el Nudo del Paramillo –donde estaría escondido alias Otoniel, el máximo jefe del ‘clan del Golfo’– y en zonas rurales de Nechí, Cáceres, Tarazá, Anorí y Valdivia; todos municipios del bajo Cauca antioqueño.


En primer lugar, que los narcotraficantes han logrado la tecnificación de los cultivos y, al pasar de cuatro cosechas a seis al año, los campesinos se han visto motivados a sembrar. En cada cosecha se están sacando dos kilos de base de coca por hectárea, por los que les pagan cerca de dos millones y medio de pesos. En segundo lugar, según la Policía, en Antioquia fue evidente que los labriegos cultivaron más matas de coca esperando los beneficios económicos del Gobierno acordados en medio de la negociación con las Farc.

Si bien Naciones Unidas reporta que 9.312 familias se vincularon al programa de sustitución de cultivos ilícitos y cumplieron con arrancar 5.055 hectáreas, algunas hicieron conejo. Recibieron los aportes económicos y no arrancaron las matas. El viernes, durante el relanzamiento del programa Antioquia Libre de Coca, el gobernador Luis Pérez insistió en su propuesta de una fumigación de precisión con drones y helicópteros. 

“Ya tenemos ofertas para fumigar con precisión. Inmediatamente el dron vaya fumigando, manda la información sobre la labor realizada, número de hectáreas (...) y así no arriesgamos la vida de los policías y militares”, puntualizó. Dijo que esa es la solicitud formal que le hará al presidente Iván Duque para que se cambie la estrategia contra los narcocultivos.

Fuente: http://bit.ly/2DqSJGx

Babilla de dos metros fue hallada en casco urbano de Caucasia

La Policía Ambiental rescató una babilla que andaba merodeando por las calles de Caucasia, lo que generó curiosidad y temor entre los habitantes de ese municipio del Bajo Cauca antioqueño.

Según informaron las autoridades, el animal salió en busca de comida y aprovechó las cuencas de agua y algunos caños para escabullirse lentamente hacia el casco urbano del municipio.

Luz Adriana Molina, subdirectora de Ecosistemas de Corantioquia, destacó el buen comportamiento de la comunidad al alertar a las autoridades de la presencia del animal. Señaló que “la babilla fue encontrada en la carrera primera de Caucasia, esta es la vía más cercana al río Cauca, la Policía Ambiental nos la entregó el jueves, el reptil fue valorado por nuestro veterinario y finalmente fue liberado en horas de la tarde en el río que es su hábitat natural”.

Molina agregó que “durante los últimos días ha habido un aumento en el cauce del río Cauca, posiblemente el animal se desorientó o estaba buscando un lugar más cálido para resguardarse”.

Redada contra Clan del Golfo en Caucasia dejó siete capturados

En una redada contra Clan Golfo adelantada en el municipio de Caucasia fueron capturados siete presuntos delincuentes, entre ellos dos mujeres.

Por lo menos 450 millones de pesos mensuales obtenían en ganancias los supuestos miembros de la estructura delincuencial del Clan del Golfo capturados en las últimas horas en la vereda Campo Alegre y casco urbano de Caucasia, desde donde coordinaban acciones delictivas que perpetraban en los municipios del Bajo Cauca antioqueño y parte del departamento de Córdoba.

Entre los capturados está el cabecilla de la red, Edilberto Hernández alias ‘Mario’, quien, al parecer, ordenaba las extorsiones y quema de vehículos de las empresas Autopista del Nordeste y Explasur que adelantan las obras de la vía Zaragoza – Remedios, según confirmó el comandante de la Brigada 11 del Ejército, coronel Gabriel Marín.

“Se dedicaba a la extorsión y a la quema de vehículos. Alias ‘Mario’ era el comandante de una estructura armada autodenominada ‘Demoledor 2’ que delinquía entre los municipios de Nechí, Ayapel y Zaragoza. Es responsable de múltiples homicidios en esa zona, así como el desplazamiento de campesinos en Cáceres y Caucasia”, explicó.

Este cabecilla, junto a los otros seis delincuentes capturados, deberán responder por  los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas, concierto para delinquir agravado y terrorismo.

En el operativo se incautaron tres armas de fuego, munición y equipos de comunicaciones.

Fuente: http://bit.ly/2NW89n7

Extraditarán al 'Gran Capo de Caucasia' por sobornar a un agente federal

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia avaló la extradición de José Bayron Piedrahíta, considerado como 'el Gran Capo de Caucasia', investigado por supuestamente haber sobornado a un agente federal de los Estados Unidos en el año 2010.

Según las investigaciones, Piedrahíta contactó al agente para que su nombre fuera borrado de la lista de narcotraficantes del Cartel de Cali, quienes eran buscados por la justicia de los Estados Unidos.  

Bayron Piedrahíta es un empresario antioqueño que fue capturado por agentes del CTI de la Fiscalía en septiembre del año pasado, por un pedido de extradición de la Corte del Distrito Sur de la Florida (EE. UU.) por sobornar con ‘prepagos’, trago y dinero a un agente especial norteamericano que viajó a Colombia y por supuestos vínculos con carteles de la mafia criolla. 

El empresario, uno de los hombres más poderosos de Antioquia, le pagó al agente especial Chistopher V. Ciccione, integrante de la agencia Homeland Security Investigations (HSI), más de 17 mil dólares en efectivo y otros tres mil dólares para que pasara una noche con tres prostitutas en Bogotá. 

El agente de inteligencia, quien ahora es acusado de alterar bases de datos y mentir en declaraciones, estaba encargado de la operación “Piedra Angular en contra del Cartel de Cali” con la cual se buscaba la captura de 18 narcotraficantes,entre ellos Piedrahíta. 

En la investigación también estaría implicado Juan Carlos Velasco Cano, alias 'Cabezón', un exsocio del Cartel de Cali que tras salir de una cárcel norteamericana se convirtió en informante de la HSI.

El 3 de mayo de 2016, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro, incluyó a Piedrahíta en la Lista Clinton por delitos de lavado de activos. 

Pese a las investigaciones de la justicia norteamericana y colombiana, Piedrahíta siembre se ha declarado inocente de todos los cargos. 

Fue capturado el 29 de septiembre de 2017 en la hacienda la Contadora ubicada en el municipio de Caucásica departamento de Antioquia. 

Atacan a grupo de erradicadores de cultivos ilícitos en Cáceres

Según la Policía en Antioquia, hombres adscritos a la Unidad Antinarcóticos avanzaban en la erradicación manual de cultivos cuando fueron atacados con arma de fuego.

Los uniformados respondieron al ataque y posteriormente inspeccionaron la zona y encontraron material explosivo y 14 minas antipersona.

El día de ayer, un reducto del ELN atacó una patrulla en la vereda El Dorado de Cáceres. Este hostigamiento se realizó en un lapso de 15 minutos. Al verificar la zona se constató que se encontraban instalando artefactos explosivos y minas antipersona”, declaró el coronel José James Roa, jefe de erradicación manual.

Fuente: http://bit.ly/2Nccaq1

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir.

Vivamos el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, Juventud, Memoria y Territorio

Llega una nueva edición del Festival de Cine y con él un mundo de historias por compartir. Estamos felices de celebrar el IV Festival de Cine del Bajo Cauca, un evento lleno de sorpresas, que busca integrar a la región en torno a la temática central: Juventud, Memoria y Territorio, generando un espacio de diálogo a través del lenguaje audiovisual.

Los días 12, 13 y 14 de octubre, se realizará en los municipios de Caucasia y el Bagre, la cuarta versión del Festival de Cine del Bajo Cauca, un espacio para hablar de nuestro territorio, hacer memoria de sus historias más cotidianas, pero también de sus complejidades, un festival para reflexionar y visibilizar a nuestros jóvenes, sus luchas, sus aportes, sus problemas, sus historias.

Históricamente los jóvenes de la región han sido invisibilizados y estigmatizados por una historia marcada por el difícil acceso a oportunidades de educación, presencia de grupos armados al margen de la ley, dificultades socioeconómicas, migraciones del cambio a la urbanidad, entre otros.

Por tal razón, la temática para esta cuarta versión del Festival es nuestra juventud, la memoria y el territorio. De esta manera buscamos promover la participación de los y las jóvenes como sujetos protagonistas de las realidades actuales que vive el Bajo Cauca, reconociendo la memoria del territorio y sus diferentes resignificaciones a partir de la juventud, generando diálogos intergeneracionales que permitan el reconocimiento de dichas visiones.

Además, se busca contar el territorio abordándolo desde muchas miradas, especialmente desde lo medioambiental. Es el momento de contarnos en relación con la naturaleza que nos rodea, contar nuestros ríos, nuestras lagunas y ciénagas, nuestros bosques, y por supuesto, contar nuestra fauna y flora.

Vivamos una edición muy especial del Festival de Cine del Bajo Cauca. Veámonos una vez más en la pantalla.

Fuente: http://bit.ly/2Ne3DDg

Concurso de Filminutos ”El lugar donde vivimos”

Pueden participar personas naturales o jurídicas de cualquier parte del territorio colombiano, que hayan realizado sus filminutos en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba o Norte de Antioquia.

Concurso de Filminutos ”El lugar donde vivimos”

 

Particia en el concurso de Filminutos ''El lugar donde vivimos''

Con el objetivo de incentivar la creación artística y cultural a través de la producción audiovisual, la cuarta versión del Festival de Cine del Bajo Cauca: Juventud, Memoria y Territorio, abre la convocatoria al concurso de filminutos ‘’El lugar donde vivimos’’, con el fin de que los habitantes del Bajo Cauca, Sur de Córdoba y Norte de Antioquia, desarrollen su creatividad y realicen videos de máximo 1 minuto y 30 segundos, bajo la temática del Festival (juventud, memoria y territorio). Esta novedosa iniciativa tendrá premiación para los primeros dos mejores videos en sus dos categorías (Aficionados y Experimentados).

¿Quiénes pueden participar?

Pueden participar personas naturales o jurídicas de cualquier parte del territorio colombiano, que hayan realizado sus filminutos en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba o Norte de Antioquia.

Categorías

Para esta cuarta versión, el Festival de Cine del Bajo Cauca: Juventud, Memoria y Territorio, tendrá dos categorías (aficionados y experimentados) que permitirán evaluar y reconocer a cada participante según sus capacidades en la producción audiovisual.

Las categorías son las siguientes:

Aficionados:

empíricos, personas que no han estudiado ni han recibido capacitaciones en producción audiovisual.

Experimentados:

estudiantes, técnicos, tecnólogos o profesionales en fotografía, producción audiovisual  o en áreas que se relacionen. Personas que no siendo profesionales llevan más de 3 años trabajando en el tema audiovisual (fotógrafos, camarógrafos, etc.).

Condiciones de participación

  • Todos los filminutos deben relacionarse con la temática del Festival (juventud, memoria y territorio).
  • Solo podrán participar los filminutos rodados en municipios ubicados en las regiones del Bajo Cauca, Sur de Córdoba y Norte de Antioquia.
  • El video debe durar máximo 1 minuto 30 segundos.
  • Los participantes deben enviar los videos antes de la fecha límite de inscripción (miércoles 3 de octubre de 2018).
  • Los participantes deben tener los derechos de imagen de las personas que aparecen en el video.
  • Todos los filminutos se deben enviar al correo festivaldecine.bc@gmail.com con el asunto: Filminutos Festicine BC.
  • Cada participante, además de enviar su filminuto al anterior correo, deberá inscribirse en el concurso a través del siguiente link: https://goo.gl/forms/9aJw9tKDGwjVftxD3

¡Anímate y participa!

Fuente: http://bit.ly/2Nh5abs

Cae jefe de sicarios de Los Caparrapos y quien habría planeado cerca de 30 asesinatos

Cae uno de los más buscados en #Antioquia con 8 sujetos más de Los Caparrapos que delinquen en el #BajoCauca.

El coronel Carlos Mauricio Sierra Niño, comandante del departamento de Policía Antioquia, así lo aseguró.

Con el jefe de sicarios de Los Caparrapos, banda narcotraficante, se dieron otras ocho capturas. Este sería un fuerte golpe al mundo de la delincuente que opera en el Bajo Cauca antioqueño.

“Es el golpe más contundente que se le da a Los Caparrapos. Se capturan a nueve personas, entre ellas su cabecilla alias 'Marín'; el segundo al mando de este grupo, alias 'Cremas', y también cae el jefe de los sicarios, quien habría participado en al manos 30 homicidios”, afirmó el coronel Sierra.

Los operativos de captura se realizaron en Medellín, Caucasia y Yolombó, con la participación de 300 hombres.

Así mismo, se ejecutaron cuatro órdenes de captura en establecimientos carcelarios de Antioquia.

Uno de los capturados está en el cartel de los más buscados de Antioquia, alias ‘Moña’.

Los detenidos fueron dejados a disposición de la autoridad competente por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio y porte ilegal de armas.

Fuente: http://bit.ly/2oBJfxM

Líder social fue asesinado en Taraza

Se trata de José Enrique Monsalve, quien formaba parte de una Junta de Acción Comunal.

líder asesinado

Organizaciones sociales denunciaron que en la vereda Caucana, del municipio de Tarazá (Bajo Cauca de Antioquia), fue asesinado este sábado 25 de agosto José Enrique Monsalve Giraldo, líder campesino y presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda San Antonio, de San José de Uré (Córdoba). 

De acuerdo con la información entregada por compañeros del líder, quien formaba parte de una asociación campesina, Monsalve lideraba el proceso de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos en su vereda. 

Las primeras versiones indican que el hombre salió de la vereda Caucana el sábado en la tarde y su cuerpo fue encontrado el domingo en el sector. Fuentes del Departamento de Policía de Antioquia explicaron que en esa zona delinquen el 'clan del golfo', los 'caparrapos' y disidencias de las Farc. 

El líder social, de 40 años, fue encontrado muerto cerca de una vía que comunica a Tarazá y Cáceres y aún no se sabe si fue asesinado allí o los responsables arrojaron su cadáver en el lugar. Al momento de la inspección del cuerpo, presentaba dos heridas por arma de fuego en la cabeza.

Según Johan Giraldo, vocero del Proceso Social de Garantías de Antioquia, la situación es preocupante, en tanto que en el transcurso de 2018 van 25 líderes asesinados en el departamento. Por ello, reiteró su llamado a las instituciones del Estado para que realicen acciones concretas para que los defensores y líderes tengan garantías a la hora de cumplir su labor.

Fuente: http://bit.ly/2oB7vQA

En el Bajo Cauca hay que ser ciego, sordo y mudo

Este año han asesinado a ocho líderes sociales en el Bajo Cauca antioqueño: cuatro en Cáceres, dos en Caucasia y dos en Tarazá. Pero ellos no son los únicos muertos. Van 334 homicidios.

Entender las causas de la muerte allí es tan complejo como entender el contexto de una subregión que vive disputas entre grupos residuales de las AUC, brazos armados del ELN, el proceso de reinserción de las Farc y un proyecto para sustituir cultivos de coca voluntariamente.

Mientras, sus habitantes sufren no solo las consecuencias de esos problemas, sino también los coletazos de la emergencia en Hidroituango, y su economía (cuyo motor es la minería informal) cada vez se atranca más.

Una estela de guerra

Siete horas en bus de Medellín a Caucasia. En el camino se pasa de largo por Valdivia, Tarazá y Cáceres, donde está el 70 por ciento de la coca de Antioquia.

En las extensas zonas rurales que separan los cascos urbanos, dicen los que saben que se encuentran los grupos armados que desde hace más de veinte años se disputan o se comparten el control de una de las zonas más geoestratégicas para el tráfico de los negocios ilícitos en Colombia.

Grupos que están expulsando gente: las cifras de la Alcaldía de Medellín, a donde suelen huir los desplazados antioqueños, muestran la llegada de 3.336 desplazados del Bajo Cauca entre enero y junio de este año.

Tarazá es el municipio más expulsor con más de dos mil personas que arribaron a la ciudad, casi el mismo número de las que salieron del municipio, una cifra que venía bajando desde 2013, cuando tuvo 2.475 mil expulsados, según el Registro Único de Víctimas. En lo que va del año, el número de desplazados superó el de todo el 2017 en un 485 por ciento.

Pero a Medellín no llegan ni la mitad de los desplazados de Cáceres, que son 2.571 en lo que va del año; y de Caucasia han llegado a la capital 368 personas de las 591 que han huido del municipio.

Allí son más los que se quedan.

Un señor de 60 años, nativo de Caucasia, me dijo: “He visto peores tormentas en todos los años que he vivido acá”.

La última la vivió entre el 2008 y el 2012, pues luego de la extradición de Macaco y Cuco Vanoy, mandos importantes de las AUC en la subregión, se disputaron el control las Águilas Negras, aliados con los Caparrapos, y Los Rastrojos.

En 2010 hubo más de 40 ataques con granadas o petardos en lugares de comercio de Caucasia, según el Distrito de Policía Especial para el Bajo Cauca. Ese mismo año fue el de más homicidios en la historia del municipio: 128; y el de más desplazamientos en la subregión con nueve mil en los últimos diez años, según el Registro Único para las Víctimas (RUV).

Fue una guerra muy parecida a la que se vive ahora.

Luego, la región vivió una tensa tranquilidad desde 2012 cuando las Águilas Negras y Los Rastrojos llegaron a un acuerdo para unirse y convertirse en los frentes Julio César Vargas, Francisco Morelos Peñalta y el de Virgilio Peralta Arenas adscritos a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Se rompió cuando este último, más conocido como los Caparrapos -dicen que porque varios de sus miembros iniciales venían de Caparrapí, en Cundinamarca-, decidió declararse disidencia a finales del año pasado.

Tener la suerte de que la guerra no te toque

 

 

La nueva guerra empezó con alertas.

En la madrugada del 29 de diciembre del 2017 estalló un artefacto en Bora Bora, una de las discotecas más grandes de Caucasia, que dejó 39 heridos.

En enero, hombres armados llegaron a siete veredas de Cáceres para anunciar enfrentamientos y pedirle a los habitantes abandonar sus casas, por lo que se desplazaron 356 personas, el primer desplazamiento masivo de los cinco que se dieron ese mismo mes dejando 1.695 personas afectadas, según alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

¿Quiénes corren peligro?

En Caucasia, la respuesta del señor del mototaxi, de la señora que atiende en la cafetería, de líderes, fuentes oficiales y conocedores del municipio coinciden: “la persona de bien, vive bien”, “si no te metes con ellos, puedes estar tranquilo”.

Según fuentes de la Policía, los 94 homicidios registrados en Caucasia este año hasta el viernes 27 de julio, son fruto de la guerra entre el Clan y los Caparrapos, y por eso las víctimas eran, en su mayoría, vendedores de drogas, campaneros, extorsionistas, sicarios, paga diarios y colaboradores de esos dos grupos.

Pero el riesgo no solo es hacer parte de ellos.

La noche en la que asesinaron a Robert Jaraba, uno de los ocho líderes asesinados en el Bajo Cauca, un familiar le recomendó no salir de fiesta porque la ciudad estaba peligrosa. “Yo no le debo nada a nadie”, respondió.

Y no es la única historia. Dos líderes del municipio recordaron el homicidio de Juan Carlos Zabala en enero, un joven que nada tenía que ver con las bandas del barrio, pero al que le dispararon poco después de haber denunciado en la Policía una olla cerca de su casa.

“Si te matan a un ser querido, llóralo, entiérralo y no más”, explica una líder que recuerda que en alguna ocasión quiso convocar una marcha por la vida, pero rápidamente le llegaron rumores de que era mejor que no lo hiciera.

Rumores, eso es lo que llega y es suficiente para causar temor y coartar a las personas. Un enlace de la Mesa de Víctimas de Caucasia contó que su trabajo se ha apaciguado desde que empezaron los ataques a líderes sociales. No han querido moverse ni hacerse visibles pues, aunque no han recibido amenaza directa, el miedo está.

Además, sus dos hijas tuvieron que desplazarse a Medellín: una fue abordada por dos hombres en una moto que “se burlaron de ella por ser lesbiana” y le advirtieron que no la querían ver en la ciudad. La otra, luego de ver cómo un conocido suyo le disparó a un hombre, decidió irse por temor a que tomara represalias en su contra.

Otros enlaces de la Mesa de Víctimas que lideraban los temas de jóvenes y desaparición forzada salieron de Caucasia porque sentían miedo de realizar su trabajo allí, según esta fuente.

La muerte no solo llega por ser líder

En esa revuelta murieron Ana María Cortés, en Cáceres; y Robert Jaraba, en Caucasia. Son los dos asesinatos de líderes más recientes, en el mes y medio que va después de la segunda vuelta presidencial. Ella, líder política; él, líder sindical.

Ana María Cortés fue asesinada el 4 de julio a eso de las 7 de la noche a la entrada del pueblo, en una cafetería que visitaba diariamente. Robert Jaraba, cerca de la medianoche del 16 de julio, en Noche de Reinas, uno de los dos burdeles más conocidos de la ciudad.

Ambas muertes se enmarcan en la guerra que se anunció a finales del año pasado.

Que eran líderes es una realidad.

Cortés lo fue en la campaña de la Colombia Humana en Cáceres, coinciden las personas que acompañaron el nodo en el pueblo y Edith Navarro, encargada de la campaña en el Bajo Cauca.

Era más que una colaboradora: convocó, organizó y compartió la propuesta de Petro en el casco urbano, además de ser testigo electoral en las votaciones.

Sin embargo, ni ella ni su grupo de seis personas en la Colombia Humana recibieron amenazas en medio de la campaña; no hubo denuncias de constreñimiento y ni siquiera quienes se adentraron a las zonas montañosas, donde hay mayor presencia de ilegales, recibieron un mensaje negativo por esa actividad.

“No le conocimos un contexto muy profundo de ser líder social, a ella le gustaba más eso de la política” dijo un cercano suyo, que habló, como la mayoría de fuentes de esta historia, bajo la condición de proteger su identidad por miedo a la violencia.

Lo confirmaron dos personas más que viven en el pueblo hace más de diez años.

El personero Anderson Piedrahita corroboró que Ana María no hacía parte de ninguna asociación o junta de acción comunal. Pero con fechas imprecisas, se sabe que trabajó en la Personería de la alcaldía de Davinson Correa (2008-2011), para quien también hizo campaña en su momento.

Durante la emergencia de Hidroituango en mayo, tomó la vocería en el punto de encuentro dispuesto en Cáceres para los afectados exigiendo ayudas humanitarias.

La líder de la Colombia Humana, según cinco fuentes, había vuelto a su pueblo a principio de este año, pues en los últimos dos se había desplazado a Medellín por amenazas que no pudimos identificar.

Una fuente cercana a ella contó que desde entonces la Policía la perseguía y la abordaba en la cafetería que visitaba a diario en Cáceres. Piedrahita confirmó que Ana María hizo dos quejas por malos procedimientos policivos, pero que en ninguno expresó amenazas de la institución.

Uno de sus amigos más cercanos nos dijo que dos días antes de su muerte le comentó que había regresado al pueblo porque quería saludar a su familia, pero que sabía bien que no podía volver, y por eso pensaba dejar el municipio lo antes posible. No alcanzó.

Por su parte, Robert Jaraba también era reconocido como líder en Cerro Matoso, empresa para la que trabajó 16 años en Montelíbano, sur de Córdoba, donde se vive una guerra muy parecida a la del Bajo Cauca como contamos. Pero visitaba con frecuencia Caucasia, que queda a menos de una hora, pues allí nació y vive la mayoría de su familia.

Jaraba, quien era operador de máquinas en la Mina e hizo parte del Comité de Certificación del Sena que capacitó a unos 140 trabajadores de la empresa, fue uno de los fundadores del sindicato Sintramineros en 2012.

Como en el caso de Cortés, sus compañeros del sindicato y familiares niegan que su papel ahí fuera fruto de incomodidad para alguien.

“A él no le gustaba enfrentarse y pelear con los directivos, sino más bien encontrar soluciones prácticas para ambos”, dice uno de sus seres más queridos.

Aunque tenía una lucha por tierras, no era un líder de ese sector.

Desde diciembre del 2017 llevaba el proceso de reclamación de un predio llamado Las Delicias, en la vereda La Mojosa, Cáceres, que le despojó el exparamilitar ´Macaco’ a su padre Atilano en 1998.

Según la Unidad de Restitución de Tierras, no manifestó amenazas por esa actividad; de hecho, era el único entusiasmado de la familia porque creía que ya estaban cerca de recuperar su finca, aunque el proceso apenas está en estudio formal.

Sus más allegados también desmienten lo que se difundió en prensa sobre un ataque personal que recibió semanas antes de su muerte. El hecho fue en enero; dos hombres en moto le tiraron una piedra al ventanal de su casa en Montelíbano. Nunca pudieron identificar el porqué.

En los dos casos, las autoridades dicen por fuera de micrófonos que los asesinatos no se deben a su condición de líderes.

Información extraoficial de la Policía arroja que Cortés estaba siendo investigada por pertenecer al Clan del Golfo y tenía un hijo en la organización criminal. Efectivamente, a los trece días del homicidio, el Ejército capturó su hijo, Camilo Andrés Chaverra Cortés, presunto integrante del Clan del Golfo.

Esa versión responsabiliza la muerte de Cortés a los Caparrapos, grupo para el que supuestamente ella trabajó en el pasado, antes de abandonar el pueblo, hace más o menos dos años.

El Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, aseguró que tienen pruebas contundentes de que el autor del crimen sería alias “Jonás”, líder de los Caparrapos.

Según esta misma fuente, hay indicios de que la muerte de Robert tuvo que ver con su hermano Anuar, quien es el cuñado de alias Carlitos, un caparrapo de Caucasia que fue herido de bala el 14 de julio y murió el mismo día que el líder de Cerro Matoso.

La teoría que comparten algunos familiares es que al que querían matar era a su hermano y pudo ser un error porque los dos se parecían físicamente. Ninguno se imaginó que Robert pudiera morir de esa forma, “él siempre le huía a los problemas”.

Esta semana la Policía capturó al presunto asesino: alias Cristian, quien se desempeñaba como sicario de los Caparrapos en Caucasia, según las autoridades.

Pero el liderazgo vulnerado en el Bajo Cauca va más allá, y se concentra más que todo en las veredas, entre cultivos de coca y el asedio de Clan del Golfo y los Caparrapos.

Fuente: http://bit.ly/2NVhDia

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